domingo, noviembre 06, 2005

Studia humanitatis

Recientemente, esta bitácora, antes llamada La cueva de Montesinos, ha cambiado su nombre por el de Studia humanitatis. Ello se debe a la insatisfacción que, en última instancia, nos producía el viejo nombre. Nuestra intención original era la de sugerir un lugar maravilloso, lleno de magia, relacionado con la cultura y en el que cualquier cosa podría ser posible. La cueva cervantina, sitio a la vez real y fantástico, parecía ajustarse perfectamente a nuestros deseos y, sin embargo... ese mismo ingrediente de irrealidad y fantasía, interponía una barrera con el resto de nuestros objetivos: reflexionar sobre los más diversos aspectos de la cultura que influyen en nuestra manera de percibir el mundo. Lo fantástico es parte de nuestro universo, pero no da cuenta de su totalidad. Lo que don Quijote vio en la cueva de Montesinos pudo haber sido un sueño, pudo habérselo imaginado, pudo habérselo inventado o pudo haber sido real. La indefinición del episodio funciona dentro de la obra de arte, pero no se ajusta bien a lo que buscábamos. Si no rebautizamos antes esta bitácora fue por falta de un nombre significativo y completamente adecuado a nuestras pretensiones.

Como nuestros lectores saben, Studia humanitatis es el nombre que los humanistas dieron a las disciplinas en las que basaban su propuesta educativa. Con la filología como base de todo saber, los humanistas se propusieron recuperar el legado cultural más grandioso que hasta entonces había conocido la humanidad. Los textos clásicos, latinos en primera instancia, griegos algo más tarde, proveerían todo el conocimiento que el ser humano había perdido cuando las civilizaciones más brillantes de la historia desaparecieron dejando lugar a los oscuros siglos del medievo. Todas las ciencias y los saberes recuperarían su esplendor una vez los humanistas, los sabios, devolvieran a los textos antiguos el significado y la corrección lingüística que siglos de copias descuidadas o tendenciosas habían devaluado.

Pronto quedó claro que la Antigüedad no poseía la cifra de todo saber y que incluso Plinio o Lucrecio habían divulgado teorías y hechos erróneos. La ciencia descubría cosas nuevas que contradecían lo que los clásicos habían escrito, y resultaba ya evidente que los estudios humanos debían tomar caminos diferentes, alejándose de la filología y abriendo el camino a la experimentación y a la demostración de nuevas teorías. Con todo, la recuperación de la verdadera forma de los textos importantes no desapareció y la filología siguió aumentando la herencia cultural de la humanidad. El tesoro del saber también incluye la literatura, y ésta siempre dependerá de la correcta interpretación de los escritos.

Lo que permaneció (y permanece) de esa corriente de pensamiento fue el deseo de utopía del espíritu humano. Los humanistas no querían sólo restablecer la calidad original de los textos greco-romanos y usarlos en la educación de los hombres de su época; también pretendían mejorar la cultura humana para que la civilización no volviese a sufrir los retrocesos de los siglos anteriores al Renacimiento. Así es como entendemos nosotros esta bitácora: como estudio y análisis de cualquier aspecto del espíritu, la cultura y el comportamiento humano que contribuya a mejorarnos como personas. Nos guían un objetivo y unas premisas profundamente optimistas. Creemos en el progreso a través de la cultura y la educación. Confiamos en la crítica y la reflexión como instrumentos básicos de ese progreso. Usamos la ilusión idealista de los humanistas y el racionalismo de la ilustración. De ahí nuestro cambio de nombre.

¡Salud!

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2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

mas o menos, falta cuestiones medulares de la vida que es cultura , y no cuestiones someras y prostituidas que siempre resuenan por donde vas, quien observa algo donde todos solamente ven; he ahí el problema.
salud solo con agua
falta mucho para brindar con las fuentes de la sabiduría

octubre 02, 2012 11:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

mas o menos, falta cuestiones medulares de la vida que es cultura , y no cuestiones someras y prostituidas que siempre resuenan por donde vas, quien observa algo donde todos solamente ven; he ahí el problema.
salud solo con agua
falta mucho para brindar con las fuentes de la sabiduría

octubre 02, 2012 11:09 p. m.  

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